Historia

La mayoría de los estudiosos datan la antigüedad de la manzana en épocas prehistóricas, y según la Biblia nace con la creación del hombre, en la prohibición que hizo Dios de que no comieran de este árbol a nuestros primeros padres Adán y Eva.
Muchos historiadores dicen que su origen estuvo en China, mientras que otros lo localizan en el Mar Negro.

Según el historiador y estudioso de la cultura española e hispanoamericana Richard Herr, los restos más antiguos corresponden a la época más reciente de la Edad de Piedra, entre 8.000 y 2.500 años antes de Cristo. Sin embargo Engel, dice que aparecen cultivadas en el periodo de Hallstatt, correspondiente a la primera época de la Edad del Hierro.

No se sabe con exactitud cuándo llegó el pero a Cehegín. Se cree que fue en época visigoda. Ahora bien, la arqueología tiene la última palabra, puesto que hoy día se estudian las semillas de las excavaciones. En Pompeya, y sobre todo en el Museo Nacional de Nápoles, se encuentran los mosaicos y frescos con este fruto.
Los romanos, amantes de la buena mesa, escribieron bastante sobre este fruto: Apicio, de la época de Tiberio, nos ofrece diversas recetas de manzana en su obra “De re Coquinaria”. Lo mismo que Anthimus, médico del siglo VI, afirma en su “Epístola De Observatione Ciborum” que las manzanas y peras, lo mismo que otros frutos, sólo sientan bien cuando maduran al sol.

Los árabes, indudablemente, expandieron el cultivo de los peros en Cehegín por sus características, debido al carácter medicinal que tienen, aparte de la creencia de que al comer el fruto se abría el apetito sexual.
Se habla de la trilogía del mediterráneo: Trigo, aceite y vino, pero en Cehegín existe la cuarta que es el pero de alcuza.
En la actualidad todavía existen ejemplares de más de 80 años de antigüedad, puesto que es un árbol de crecimiento lento, gran porte, poco precoz (tarda varios años en producir el fruto) y muy vigoroso.

En la actualidad existen cerca de 1.100 variedades de manzanas en el mundo, de las cuales en el mercado, de consumo, se ofrecen apenas media docena. Una de ellas es el Pero de Cehegín o de Alcuza que, si bien en los últimos años prácticamente se había extinguido, gracias al trabajo del Ayuntamiento de Cehegín y del IMIDA (Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario) este proceso se ha revertido, ya que se están desarrollando nuevos cultivos para que esta variedad tan jugosa y dulce de fruta adquiera un lugar destacado por singularidad y calidad.